La eficacia del Sistema de Gestión de la Calidad depende del apoyo incondicional de todos nuestros empleados.
Por ello, el personal asume como propia la cultura de la calidad, comprendiendo la importancia de la labor que desempeña y cómo la contribución de cada persona hace posible alcanzar los objetivos establecidos.
La Responsable de Calidad y la Directora de Gestión Técnica se encuentran bajo la supervisión directa de la Dirección General, garantizando así su total independencia respecto a los demás departamentos o personas involucradas en el proceso productivo. Su acceso directo a la Dirección les permite proponer la implantación de cuantos procedimientos, revisiones o acciones correctivas consideren necesarias para el correcto funcionamiento y la mejora continua del Sistema de Gestión de la Calidad.
La Dirección General garantiza la difusión de la Política de Calidad en todas las áreas de la compañía, comprometiéndose a que sea comprendida, aplicada, revisada y actualizada de forma periódica. Asimismo, define los objetivos estratégicos de la empresa y los elementos clave para alcanzarlos, asignando a cada departamento la autoridad y la responsabilidad necesarias, así como los recursos humanos, técnicos y económicos precisos para su consecución.